Perfumería
CUANDO DEJAMOS DE OLER NUESTRO PERFUME
La llamada “fatiga olfativa” podría hacerte creer que tu fragancia desapareció, aunque los demás todavía puedan percibirla. ¿Alguna vez aplicaste tu perfume y, poco tiempo después, sentiste que había desaparecido? No siempre significa que tenga poca duración. Podrías estar experimentando adaptación olfativa, conocida popularmente como fatiga olfativa.
La llamada “fatiga olfativa” podría hacerte creer que tu fragancia desapareció, aunque los demás todavía puedan percibirla.
¿Alguna vez aplicaste tu perfume y, poco tiempo después, sentiste que había desaparecido? No siempre significa que tenga poca duración. Podrías estar experimentando adaptación olfativa, conocida popularmente como fatiga olfativa.
Este fenómeno ocurre cuando permanecemos expuestos al mismo aroma durante cierto tiempo. El sistema olfativo disminuye temporalmente su respuesta y el cerebro deja de prestarle la misma atención. El perfume continúa presente, pero quien lo lleva ya no lo percibe con igual intensidad.
Por eso, otras personas pueden seguir sintiendo claramente una fragancia que para ti parece haber desaparecido. Aplicar más perfume podría provocar que termines sobreperfumándote sin notarlo.
¿CÓMO RECUPERAR LA PERCEPCIÓN?
Haz una pausa, respira aire fresco y evita oler demasiadas fragancias consecutivamente. Contrario a la creencia popular, el café no “reinicia” la nariz: solamente añade otro estímulo intenso.
Antes de reaplicar tu perfume, pregúntale a alguien cercano si todavía puede percibirlo. Tal vez la fragancia no perdió intensidad; tu olfato simplemente se acostumbró a su presencia.
Atelier Magazine
Educación, cultura y arte olfativo.
